Contar una historia

 

Contar una historia

No es sólo sentir que está ahí.

Es pensarla. Hacerla crecer. Sacarla a la luz. Darle forma.

Desplegar el tiempo que sea necesario para que tenga sentido.

Para que conmueva y no se parezca a nada ni a nadie.

Para que sea como la hemos imaginado y, una vez fuera de nosotros, tenga vida propia.

Identidad. Voz. Razón de ser.

Una historia capaz de generar otras muchas.

Un sueño de ojos abiertos en definitiva.

Juan Muñoz